domingo, 27 de febrero de 2011

El domingo

Hoy ha resultado un día pésimo. He comido con mi familia política, la familia del hombre del que me estoy divorciando. Mientras mi cuñada, que últimamente es muda y está preñada, devoraba su desomunal ración de callos, yo mantenía una sonrisa perenne en los labios. En realidad la envidio. Les envidio a todos por pedirle tan poco a la vida., por sus sonrisas sinceras y satisfechas, por su facilidad para descansar de ellos mismos.
Mañana es Lunes, y regresarán a su puesto de trabajo. Se levantarán y lavarán sus feas caras con agua fría, sus caras cada día más viejas y más feas.El malhumor les acompañará durante gran parte de la mañana, quizás hasta que tomen su tercer café. Entonces alguien comentará el resultado del partido del día anterior y harán bromas,y tomarán el aperitivo, y...la vida de ellos,ellos,ellos...me estoy muriendo de aburrimiento. Mientras yo no puedo dormir, todos se echan una siesta.