"La idea de viajar me seduce por traslación,como si fuese la propia idea de seducir a alguien que no fuera yo.Toda la vasta invisibilidad del mundo me recorre ,en un movimiento de tedio coloreado, la imaginación despierta; esbozo un deseo como quien ya no quiere hacer gestos, y el cansancio anticipado de los paisajes posibles me aflige, como un viento torpe, a flor del corazón que se ha estnacado.
Y como los viajes las lecturas, y como las lecturas todo...Sueño una vida erudita, entre la familiaridad muda de los antiguos y de los modernos, renovando las emociones mediante las emociones ajenas, llenándome de pensamientos contradictorios en la contradicción de los meditadores y de los que casi han pensado,que son la mayoría de los que han escrito. Pero sólo la idea de leer se me desvanece si tomo de encimade la mesa un libro cualquiera, el hecho físico de tener que leer me anula la lectura...Del mismo modo se me marchita la idea de viajar si acaso me aproximo a donde pueda haber un embarque. Y regreso a las dos cosas nulas de las que estoy seguro,de nulo que soy yo también - a mi vida cotidiana de transeúnte desconocido, y a mis sueños como insomnios de despierto..." ( F. PESSOA)
No hay comentarios:
Publicar un comentario